Triunfo obligado

Con el triunfo de Los Andes y Suárez, Temperley estaba obligado a ganar en el Beranger para mantener la distancia en la tabla de los promedios, pero también para pasar página de la dura caída ante Atlanta de la semana pasada, y lo hizo, aunque sin sobrarle nada. Además como condimento, Platense es rival directo en la lucha por un lugar en el reducido.

En la previa se trataba de un partido en que los dos tenían que ganar o ganar, por el lado de Temperley por lo ya explicado y por el lado del Calamar para no perder posiciones en la tabla de arriba, aprovechando la caída de Atlanta, lo que dio como resultado un partido muy trabado; friccionado y con pocas oportunidades de gol en la primera parte, donde la visita por poco fue más que el Gasolero. La más clara en esta etapa fue de Platense por medio de un fuerte disparo de media distancia que Fede Crivelli despejo con seguridad al córner. Temperley tuvo las suyas en los pies de Miramontes y de Luís López, pero ambos fallaron en la definición.

En la segunda mitad el trámite del juego se fue emparejando hasta que el Cele comenzó a manejar el partido. Luego de varias llegadas, donde la falta de contundencia en el final de la jugada volvió a hacerse presente, cosa que se visualizó dramáticamente en los últimos minutos, Temperley abrió el marcador por intermedio de Andrés Manzanares, que conectó de cabeza un envío de tiro libre de Miramontes, ganándole a todo en el área y dejando parado al arquero calamar.

A partir del gol el partido fue otro. Platense fue a buscarlo pero desordenado, dejando las contras a Temperley para liquidarlo, que tuvo más de cuatro oportunidades y preocupantemente no pudo.

También fue otro el partido porque entró a tallar visiblemente el árbitro Dóvalo, que a fuerza de faltas, cobrando todas las divididas para la visita y obviando las que se le hacían a los delanteros celestes, fue empujando a Platense al arco de Crivelli. Esto sumado a los dos goles anulados y otras tantas posiciones adelantadas cobradas por el línea, tiene que prender las alarmas de lo que nos espera en esta lucha por la tabla de abajo.

Otra atajada espectacular de Fede, que sacó un cabezazo de Peralta a quemarropa, salvó a Temperley repetir una frustración como la vivida en Villa Crespo, donde Temperley tuvo todo para ganarlo y se quedó sin nada. Anoche por poco no nos pasa lo mismo.

En resumen es de destacar los dos triunfos consecutivos en el Beranger, y esta vez ante un rival chivo chivo, pero no hay que dejar pasar la falta de contundencia para liquidar los encuentros cuanto todo está dado para eso.

Ahora se viene el próximo sábado otro rival complicado como lo es el Comunicaciones de Vivaldo, para afianzar esta remontada, seguir alejándonos de a poco en la tabla de los promedios, y por que no, empezar a soñar con la plaza para el reducido.