Todo de a tres

Sumó su 3ª  victoria consecutiva, goleando a Morón por 3 a 0, para ubicarse 3º en la tabla posiciones, a 3 puntos del líder que ahora es Platense, aunque este con un partido más.

Domingo soleado por la tarde y un rival como Morón, presagiaban el buen marco de público que se iba a dar cita en el Beranger. También sumó al resultado de una buena convocatoria, la expectativa de lograr la tercera victoria consecutiva y arrimarse a la punta de la tabla.

Pero en este aspecto muy claro y cauteloso fue Della Pica en sus declaraciones al finalizar el encuentro: hay que esperar hasta diciembre para saber para qué está este equipo. El de esta tarde barrió en el primer tiempo a Morón, de muy mala actuación, pero en gran parte por mérito de Temperley.

Temperley pudo haber abierto el marcado bastante antes de los 16´, cuando Luís López puso el 1 a 0. Varias fueron las llegadas del Celeste que arrinconó a un Gallo sin reacción, que solo atinaba a despejar la pelota de su área. Casi en los primeros 45´ no salieron de su propio campo. Menos aún, a llevar peligro al arco defendido por Fede Crivelli.

La apertura llegó casi con naturalidad, un golazo de Luís López, con un jugada muy similar a una que no le salió en Ezeiza la semana pasada. Desde un pase de Gianunzio al vacío en profundidad, arrancando casi desde campo propio, se acomó muy bien la pelota para el pique, para llegar y tocársela a la derecha a Migliardi cuando salía a achicarlo.

A los 30´ llegó la segunda conquista, esta vez por medio de Campodónico, luego de un pase atrás, que lo deja para fusilar casi desde el punto penal.

En la segunda parte, como viene haciendo en varios encuentros, Temperley se metió atrás y le cedió la pelota al rival, lo que a nuestro entender es un error que se repite. Gracias a esto es que Morón pudo meter a Temperley en su campo. Tampoco era que al Gallo le sobraran ideas, pero a puro pelotazo, logró empezar a inquietar al arco de Crivelli. La más clara la tuvo Akerman, que le pegó fuerte desde el borde del área, y Fede con una volada, sacó al corner por arriba del travesaño. En estos momentos el descuento de Morón se caía de maduro.

Ante este panorama, Della Pica mete un cambio haciendo ingresar a Fariña por Giménez. Un cambio que no se entiende demasiado para lo que se veía en la cancha, igualmente no sabremos cuál era la intención del técnico, ya que en la primera intervención de Fariña, a solo un minuto de su ingreso, vio la roja directa por una pelota que fue a recuperar tirándose a los pies del rival. Desde nuestra posición no pareció una jugada de expulsión. El panorama se complicaba más en un partido que a esta altura debiera estar liquidado.

Morón se agrandó con la superioridad numérica y Temperley se metió aún más atrás. Por suerte, la visita seguía sin ideas y recurriendo a los centros y pelotazos. Temperley ni siquiera podía aprovechar las contras, ya que cuando aparecía la posibilidad, no había jugadores en posición de aprovecharlas. Es por esto que Della Pica movió el banco nuevamente e hizo entrar a Teijeira por Campodónico y poco después a Souto por Luís López, los que le dieron a Temperley más velocidad y obligaron al Gallo a retraerse a su campo.

Pero el cierre del partido no vino de la mano del Gasolero, sino de la infantil expulsión que se gano el defensor González de Morón, que con amarilla, manoteó reiteradamente en la cara a Souto que se le escapaba. Tan evidente fue que hasta el línea, que en esta categoría nada de tienen de “árbitros auxiliares”, y solo se dedican a marcar off sides, levantó la bandera para avisar a Maineri de la falta, el que de todas formas ya había pitado y se acercaba con la mano en el bolsillo para sacar la tarjeta.

Luego de la expulsión, finalmente el Gallo bajó los brazos y Temperley volvió a ser el dueño del encuentro como en los primero 45´, lo que le permitió llegar en varias oportunidades con peligro al área rival. En una de esas llegadas, Souto queda mano a mano con Gagliardi, y aunque trastabilla con la pelota y casi se cae solo, el arquero rival lo ayudó con sus manos para que el árbitro pite penal, que ejecutó bien Miramontes pero contuvo el arquero, dando un rebote al medio que le cayó en la cabeza a Matías para que esta vez si pudiera liquidarlo y poner un 3 a 0, que por lo hecho a lo largo de los 90´, era más que justo.

Muchas son las buenas cifras de este equipo de Della Pica para los que gustan de las estadísticas: es el único invicto del torneo; tiene la mejor diferencia de gol (+9) y la valla menos vencida. Pero a las ventajas que se dan entregando la iniciativa al rival durante largos pasajes de los partidos, realmente no le vemos sentido. A un rival contra las cuerdas hay que liquidarlo, no darle espacio y aire. Sino, que le pregunten a Maravilla Martínez. Pero esto es Temperley, y pareciera ser que si no se sufre no sirve.