Para nada tristón

Temperley hilvanó su segundo triunfo consecutivo y empieza a darle sentido a la catarata de empates. Hoy este triunfo, que vale seis por el descenso, lo saca de la zona de peligro y lo ubica en la 4ª posición a tres del puntero.

No poco difícil era la situación que el equipo pasaba hace solo unas semanas. El triunfo le era esquivo; el arranque con goleada de la 1ª fecha parecía solo un espejismo y la avalancha de empates comenzaban a sepultar las expectativas del hincha. Si bien es cierto que de los encuentros igualados, Temperley mereció mejor suerte, con una o dos derrotas esto poco importaría.

Pero tampoco todas eran tan malas, sumando un par de triunfos, esos puntos sumados de a unidad, empezarían a ser valorados, y felizmente esta es la situación en la que nos encontramos. Las victorias ante Comunicaciones y hoy ante Tristán Suárez, hacen que el equipo escale a la 4ª posición en la tabla, a tres del nuevo puntero Atlanta, y le de un respiro en la tabla de los promedios. Como si fuera poco, ahora si se puede sacar chapa con que somos los únicos invictos del torneo. Seguramente algo que comenzarán a registrar los medios nacionales y a poner a Temperley como el cuco a vencer. Tampoco es para tanto, pero si se asustan, mejor.

El partido de hoy no difiere demasiado con los diputados en las últimas fechas, haciendo la salvedad del de Platense donde se jugó mal y se mereció perder. Hoy el equipo generó innumerables situaciones de gol que no pudo y no supo concretar. En el primer tiempo, casi en la primera llegada, Mariano Campodónico se la picó por arriba al arquero de Suárez, Ramírez, y abrió el marcador. Hasta el momento se habían repartido la pelota con mucho roce en el medio pero sin llegadas con peligro a las áreas.

A los pocos minutos Gimenéz desde un tiro libre le puso la pelota en la cabeza a Luís López para convertir, pero este no pudo llegar por muy poco.

Si bien Temperley seguía dominando y llegando, desconcentraciones en el medio y en el fondo, le dieron la chances al local para igualarlo. A los 30´ Sosa queda de cara a Crivelli con la marca encima, decide equivocadamente pasársela a Fede de cabeza, pero el cabezazo le quedó corto y el delantero de Suárez lo adelanta quedando de cara al gol, ante lo que Sosa lo agarra cometiendo un claro penal, que por suerte no interpretó así el árbitro Possi.

A los pocos minutos nuevamente un delantero de Suárez queda solo para definir en el área, el salvador cruce de Manzanares le sacó la pelota de los pies impidiendo la igualdad.

En estos tramos el partido era de ida y vuelta. A los 36´ Miramontes recibe en tres cuartos de cancha y se proyecta por la izquierda, ante la presión de su marca decide disparar al arco y la pelota pega abajo en el palo y entra. Solo la bandera levantada del línea marcando una inexistente posición adelantada le impidió el disfrute del mismo.

Recién iniciada la segunda etapa el interminable Bazán Vera, conectó desde un corner un cabezazo con destino de gol, que el providencial rebote en un defensor impidió.

López tuvo su mejor jugada a los 15´ de esta etapa, picó con la pelota controlada hasta el fondo, pasando de largo a todos los jugadores que le salían al cruce, llegó hasta el fondo y mandó un centro atrás que el arquero Ramírez desvió con la punta de los dedos, sacándosela del buche a Giménez y Campodónico que entraban solos. El propio Giménez tuvo su gol, pero cuando quedó mano a mano con el arquero, lo quiso fusilar, de hecho lo hizo, y este tapó espectacularmente con todo el cuerpo su remate que se fue al corner.

Temperley se fue agrandando y empezó a presionar a Suárez en la salida en su propio campo, a lo que los locales no encontraban respuesta y terminaban con pelotazos intrascendentes.

El único recurso del Lechero para igualar a esta altura era el conocido en Temperley del pelotazo salvador a Bazán Vera, y esta casi cumple, porque a los 20´ muy cerca estuvo de conectar su cabezazo y vencer a Crivelli.

La desesperación de Suárez crecía con los minutos y cada vez dejaban más espacios para la contra, lo que fue aprovechado por Giménez que habilitó con su pase a Luís López que arranca casi desde el campo propio. Entre él y el gol que liquidaría el partido solo estaba el arquero rival, pero luego de su corrida, cuando queda mano a mano con este, desperdicia la oportunidad tocándola lejos al costado del palo.

La última para Temperley la tuvo Montenegro de cabeza pero se fue pegada al palo.

Los últimos 10´ fueron un sufrimiento innecesario, porque Temperley tendría que haber liquidado el encuentro desde hace rato, al no hacerlo y este intrascendente equipo de Tristán, lo metió en un arco a puro pelotazo y centro, con los 22 jugadores por momentos en el área de Crivelli, ya que hasta su arquero subía a cabecear. Pero de nada valió y el Cele se trajo de Ezeiza tres puntos de oro que valen seis, en la tabla y en lo anímico.