Empate para el olvido

Nuevamente Temperley mereció más de lo que recibió. Al igual que la última semana ante Chicago, el Gasolero jugó mejor; tuvo superioridad numérica durante casi todo el segundo tiempo, pero no pudo concretar el triunfo que alargaría las esperanzas de clasificar para el reducido.

Ambos equipos llegaban e este encuentro con necesidades similares, la de sumar para enriquecer en lo que se pueda el promedio de la próxima temporada. Ambos afuera (por la lógica aunque no por la matemáticas) de la pelea por una plaza en el reducido y separados solo por un punto en la tabla de los promedios.

El primer tiempo fue un reflejo de esos presentes futbolísticos, sin demasiadas ideas ni juego. El limitado Tristán hacía el juego que ya conocimos en Temperley, tirarle pelotazos a Bazán Vera esperando un cabezazo o una jugada individual salvadora, y es por esta vía que el lechero se puso en ventaja sobre el cierre de la primera parte, Una pelota desviada le cayó en los pies al Indio que liquidó a Medina con un disparo fuerte desde el borde del área. Así los visitantes se iban al entretiempo con una ventaja no del todo justificada ni merecida, pero siendo sinceros, nosotros tuvimos muchísimos partidos en los que sumamos gracias a estas individualidades de Bazán sin tampoco haber hecho otros méritos.

En el arranque del segundo tiempo, Ramos, que ya estaba amostedado, estiró la pierna en el borde del área para impedir el paso de Marclay que se iba al mano a mano con Brun. Segunda amarilla y afuera, más un tiro libre a pedir de Nacho Fernández que terminó yéndose rozando el travesaño.

Con la superioridad numérica, Temperley empezó a apretar a Suárez que se metió sin vergüenza atrás defendiendo esos tres puntos de oro que tenía hasta el momento. El Gasolero fue el único equipo que buscó en esta etapa mientras que los de Ezeiza extremaron la táctica de revolear pelotazos para un Bazán Vera cada vez más solo ante Medina.

Todo se hacía bien hasta los últimos metros antes del área, donde a temperley se le acababan las ideas para romper las dos filas de cuatro que Vivaldo armó en el fondo.

Recién a los 35´ Campodónico pudo igualar mediante una chilena que picó y descolocó a Brun. Había tiempo para lograr el triunfo, pero la obstinación de Suárez de meterse atrás y la imposibilidad de Temperley de romper esta barrera, se llevaron los últimos 10´ y la ilusión (lejana y milagrosa) de aspirar a entrar en el reducido.

De aquí l final del torneo Temperley visita la próxima semana a Almagro para luego quedar libre y cerrar su participación ante Defensores en el Beranger, y aunque ya no se pelea por nada, son partidos en los que hay que sumar para tratar de minimizar los máximo posible las angustias con el promedio que ya se avizoran para la temporada que viene.