Campeón para la vitrina

“Es un hecho histórico para el Club que las divisiones inferiores compitan con los equipos más grandes del fútbol argentino. Es una alegría muy grande. Competir con los mejores, te hace crecer”. Lamentablemente estas declaraciones no son de nuestro coordinador de inferiores Marcelo Franchini sino de Martín Funes, quien ocupa ese cargo en Sarmiento de Junín, y el de motivo de tanta alegría es que sus chicos competirán a partir del 17 de marzo en la Juveniles A de AFA junto a los de 1ª División y del Nacional B ocupando el lugar que los dirigentes de Temperley decidieron rechazar.

El Gasolero clasificó primero en la general y en la página oficial del Club se celebraba con frases como: “El gran trofeo se lo llevó Temperley el mejor en la general gracias a aporte de todos los profes, coordinadores y jugadores del club.” O que “El campeonato no sólo sirve para adornar las vitrinas, sino que para Marcelo (Franchini) servirá como “un incentivo para el 2012”.

Lamentablemente solo va a servir para adornar las vitrinas, ya que nada queda de incentivo para quienes hicieron todo bien y en el momento que les tocaba a los dirigentes, estos hicieron todo mal.

Para poner las cosas en claro, ¿de qué gastos extraordinarios que Temperley no puede asumir estamos hablando? La participación en las Juveniles A, a partir de una reestructuración para el 2012, se conforma con tres zonas, donde a cada una le toca tres equipos del interior: INDEPENDIENTE RIVADAVIA - INSTITUTO - ATLETICO DE RAFAELA - NEWELL'S OLD BOYS, en la “A”; SAN MARTIN [SJ] – OLIMPO - UNIÓN - ROSARIO CENTRAL, en la “B” y GODOY CRUZ – BELGRANO - COLÓN – ALDOSIVI en la “C”, lo que implica sendos viajes a realizarse a los largo de los próximos seis meses. Un cálculo aproximado habla de $10 mil por viaje, por lo que el presupuesto necesario para participar en esta competencia sería de $40 mil, dividido por los seis meses son unos $6.600.- extras por mes. ¿Temperley no está en condiciones de afrontar este gasto, más cuando es destinado a la divisiones inferiores?, que eran "prioridad" de Mauro Morrone en la campaña.

La oportunidad ya pasó, ya la dejaron pasar, y no solo para darles un gusto a los chicos que se lo ganaron y por el prestigio del Club, sino que pensando más pragmáticamente, también era una oportunidad única de “mostrar” a los pibes y generar futuras transferencias.

En los últimos meses muchos fueron los ingresos que esta CD recibió gracias al trabajo en inferiores de años anteriores: el cobro del convenio con Boca Juniors por el jugador Galarza por $39.000.-; la última cuota de $47.000 de la tan criticada venta de porcentaje de derechos de jugadores de inferiores a Alberto Morrongiello; el pase de Boaglio y Sergio López por u$s 300 mil. Más de $1.200.000 pura y exclusivamente generados desde un rubro al que hoy no pueden satisfacer con $6.000 por mes. Alguien está haciendo muy mal las cuentas o tiene las prioridades equivocadas.

A todo esta suma hay que agregar las salidas de Gastón Giaccaglia a la CAI y la de Lucho Ursino, que se perdieron siendo patrimonio del Club y no generaron ingresos por la recontra probada (pensando bien) ineficiencia.

Pero cabe preguntarse si los responsables de los destinos del Club hicieron todos los esfuerzos posibles por aprovechar la oportunidad. Por lo que sabemos, ni siquiera fueron escuchados quienes se acercaron para tratar de aportar y ningún sector de la vida institucional fue ni siquiera sondeado por dirigentes, por otro lado, oficialmente nada se ha dicho ni de la propuesta; ni de intentos para afrontarla; ni de los motivos por lo que fue desechada. Una vez más el cargo les queda gigante y el único que sale finalmente dañado por la soberbia y la inoperancia es el Club Temperley.