Cele para Todos y con Triunfo

Sin presencia dirigencial de primera línea visible, Temperley volvió a jugar ante su público en el Beranger y se quedó con el triunfo, que son más que los tres puntos obtenidos, ya que se lograron ante un rival directo de la zona de permanencia y el público mostró que los fantasmas del miedo que se quieren instaurar no son más que eso. Fantasmas.

Casi cinco meses pasaron, receso de por medio, desde el último triunfo de Temperley en el Beranger, el 3 a 0 frente al Acassuso de Cobelli, y casi cuatro meses para que toda la parcialidad Celeste pudiera volver a asistir a ver a su equipo, si bien se aplicó en este partido el derecho de admisión para siete personas, según nos informó el comisario a cargo del operativo.

El acceso al Estadio se parecía más a la previa de un Temperley – Los Andes que al de un Temperley – Morón, por la excesiva presencia policial, en día laborable y a las 5 de la tarde de fines de Enero. Varias vallas de vereda a vereda en la 9 de Julio y en las calles adyacentes; uniformados que mal informaban o desconocían los lugares por los que debían acceder los socios y los simpatizantes, que obligaron a más de uno a dar vueltas manzanas buscando por dónde les correspondía entrar. Cuatro controles y tres cacheos eran los que había que superar para llegar a la platea si se accedía por el portón de la sede. Sin embargo a los que dejaron sus autos en el estacionamiento, solo tres policías los miraban pasar en la entrada del pasillo de plateas y ya estaban en la entrada de las mismas. Violentos tomar nota: conviene ir en auto.

Todo muy desproporcionado. Todo muy complicado. La prensa que tenía sus acreditaciones anuales hasta el fin del campeonato debe tramitarlas nuevamente ya que fueron dadas de baja, cosa que no se informó adecuadamente y hoy los medios partidarios debieron acceder casi "de favor". Una especie de reempadronamiento de la prensa en busca de vaya uno a saber que.

Todo muy raro. Todo para que uno se termine sintiendose visitante en su casa. Todo como si los que tomaran las medidas no tuvieran la más mínima idea del pulso del Club; de lo que siente el hincha y el socio.

Incidentes: Cero. Algunos podrán argumentar que esto se debió a la masiva presencia policial. Nuestro punto de vista es que con un operativo acorde con la fecha y el rival, tampoco hubieran ocurrido incidentes, pero eso es especular sobre lo que pudo ser y sobre quien sabe más sobre cuál es el sentimiento de los Gasoleros, si nosotros o nuestros dirigentes. Queda la pregunta en el aire y que cada uno saque sus conclusiones.

Pero además de la representación de lo que debe vivir a diario un habitante palestino por la ocupación israelí que hoy se llevó a cabo en Temperley, también hubo fútbol y en ese sentido el Gasolero aprobó con holgura.

Ya se había visto en el último encuentro frente a Platense que este equipo de Bianco es más que el de Adrover y antecesores recientes. Ordenado, que presiona y demuestra sacrificio. Si el último fin semana mereció haberse traído un punto de Vicente López, hoy lo confirmó superando a Morón y justificando plenamente los tres que quedaron en casa.

El DT metió tres cambios con respecto a los once del pasado fin de semana: uno obligado, el de Francisco Martínez por Manzanares, que llegó a la 5ª amarilla, y los de Keosseián y Souto por Marcos Giménez y Rial respectivamente.

El equipo tuvo en general buenos rendimientos individuales, pero todas las medallas se las lleva Ignacio Fernández, el autor de los dos goles del triunfo, el primero de tiro libre abusando de su magistral zurda para colgar la pelota del ángulo, y el segundo convirtiendo con fuerza y calidad el primer penal sancionado por Gonaldi. También se destacaron Sebastián Souto, que ya le había demostrado a Bianco su habilidad desequilibrante ante Platense, y Lusito López, que pide a gritos con sus minutos en cancha la titularidad. Hoy no dio ninguna por perdida; trabó; descargó y buscó el arco casi con desesperación. Fue el protagonista al que le cometieron los dos penales del partido, el primero sin dudas terminaba en su gol. El segundo, que se encargó de ejecutar, quizás por esa misma desesperación por convertir, lo pateo fuerte al medio para que Migliardi despejara con los piés.

Cuando todo parecía cerrado, el incansable Akerman, incasable de meterle goles a Temperley, confirmó su racha ante nosotros, ya que luego de un rebote le pegó seco desde el borde de un área plagada de jugadores que bloquearon la visual de Medina que solo la pudo ver pasar.

Todos los fantasmas se apoderaron del Beranger ante la posibilidad de dejar en el camino dos puntos que ya se sentían ganados, pero esta vez la mala fortuna se ausentó y Gonaldi marcó el final para un triunfo muy importante en lo anímico pero también para escaparle a la zona de abajo de la tabla de los promedios. A esta mala fortuna que hoy estuvo ausente en el Estadio Gasolero hay que sumarle que los rivales directos por la permanencia no tuvieron buenos resultados, ya que perdió San Telmo y empató Italiano.

El próximo ya este domingo enfrentando al hasta hoy solitario puntero Sarmiento, que en la fecha sufrió una derrota por 3 a 1 ante el Almagro de Mario Finarolli, en una cancha difícil para el Cele como es la de junín.

Esperemos al domingo por la noche y festejar un doblete que deje definitivamente atrás a los últimos meses futbolísticos de Temperley.