El pueblo tiene derecho

Hace un poco más de doscientos años el pueblo de lo que después sería la República Argentina daba su primera gran lección de democracia movilizándose al Cabildo para reclamar su derecho a saber. Y supo.
El Pueblo Gasolero viene movilizado hace días porque también quiere saber.
Quiere saber que pasa con el balance y por qué no se le remitió información a la comisión habilitada en la Asamblea.
Quiere saber cuántos miembros renunciaron de la Comisión Directiva y si efectivamente la Institución está o no acéfala.
Quiere saber en concepto de qué el Club tiene obligaciones por alrededor de setecientos mil pesos con dos bancos.
Quiere saber por qué no pudo en este año ir a la cancha en casi la mitad de los partidos jugados de local.
En definitiva, el Pueblo quiere saber y cuando el pueblo, los mandantes, reclama saber, las autoridades, los mandatarios deben informar.
Es realmente asombroso el pánico que tienen los directivos de nuestro Club a su gente, es decir a nuestra gente, es decir a nosotros.
¿A qué se debe ese temor?
Es más que claro que en la presente etapa alguien debe dar respuestas y también es claro que la dilación intentada para llegar hasta el receso no le dio resultado a la Comisión Directiva.
Esta tarde-noche un par de centenares de hinchas-socios se volvieron a juntar frente a la sede de nuestro Club. Sin violencia; sin estridencias; con los gasoleritos que dentro de algunos años serán los dirigentes de la Institución. La Familia Gasolera en pleno se convocó en 9 de Julio 360 para pedir lo que le corresponde: explicaciones.
Porque el Club Atlético Temperley es el Club de la familia, pero de la familia temperlina toda y no de la familia Morrone. Es hora que el Presidente se vaya dando cuenta. Es realmente desagradable que toda la "hinchada" que pueda seguir a nuestro equipo sean seis o siete miembros de la Comisión Directiva y el papá del Presidente que, pese a que está prohibido terminantemente el ingreso a los socios e hinchas ingresa igual.
El ejemplo, siempre debe empezar por casa, porque si no se respetan cuestiones tan simples y visibles uno puede preguntarse qué pasará con las que no se ven.
¿No les parece?